viernes 28 de marzo de 2008

¡Bienvenido!

Querido Maese Enano,

¡Cuán feliz me hace vuestra presencia en la mina otra vez! Habeis de saber que fuisteis bastante descortes al marchar de aquí de esas maneras, sin despedios de los amigos... ni de los enemigos, claro.

Espero no os moleste la decoración que me he permitido hacer de las Puertas de Moria. Las cabezas de vuestros familiares y congéneres lucen muy bien en lo alto de una pica bien afilada.

Me hubiera gustado poder ver vuestra cara cuando por fin abatí al bastardo de Dâin y de un tajo certero seccionéle la testa. Me lo habríais agradecido. Ahora queda un trono vacante y muchos pretendientes, tal vez vos querais uníos a la guerra del Este.

No os robo más tiempo, estareis deseoso de volver a vuestro agujero antes de que el apestoso olor a naugrim se arremoline en las atestadas narices de los olog. Desde que escasean los snaga están algo famélicos.

Quedais invitado a tomar un buen vino de "mi" bodega. Brindaremos por los viejos tiempos. Por cierto, ¿adivinais con que me fabricaron mi cáliz?

Que la sombra os confunda y os guíe hacia certeras espadas.

Azog i Orch, Moria Goroth.

PS: Os alegrará saber que vuestro viejo amigo el cuervo ya llevó las nuevas sobre vuestro óbito a casa de vuestros venerables vejestorios.

4 comentarios:

Dagronk dijo...

Acechando por entre la penumbra de los arboles pudimos observar a un grupo de Enanos Barbudos que cantaban bajo la luz de un fuego, reian y bailaban, gritando y gruñendo tomando cerveza de grandes toneles y contando monedas de oro de entre enormes sacos, podiamos olfatear su olor a piedra y cuero a kilometros y escuchar sus gritos a millas alrededor.

Llevabamos varios dias siguiendolos desde que salieron de las Minas hace ya 4 noches, persiguiendolos por entre la ladera de la montaña. Descuidados y ebrios como estaban sin tomar precaución alguna contra las criaturas merodeadoras y los feroces Lobos que se encontraban en lo profundo de los bosques montañosos, creyendo que la multitud de sus gentes los protegerian, habian parado en un claro en el bosque y habian tendido sus viviendas no prestando atención a lo que acontecia a su alrededor sino que descuidados gritaban y reian a placer. danzaban y cantaban con sus voces profundas en una lengua que no comprendiamos, blandiendo gruesos martillos y picos.

Mientras la luna alcanzaba su cenit esperamos agazapados entre la arboleda esperando una señal, en la que poco antes de la hora fría que precede al alba cuando ya todo se cierne en oscuridad y sombras y la luna empieza a caer, al grito de nuestro Lider Naur caimos sobre ellos como un torrente de agua furiosa descendiendo por la ladera norte del gran peñasco pues se encontraban en un pequeño valle incrustado en los brazos de la montaña, allí dimos muerte a muchos barbiluengos aplastando sus cuerpos contra el piso con nuestras duras mazas y atravesando sus rechonchos cuerpos con nuestras espadas,era un grupo numeroso quizás unos cien de ellos aunque no estaban muy armados pues solo eran mineros de las montañas y mercaderes que llevaban mineral al norte contando solo con picos y martillos para defenderse, no muchos lograron escapar al gran camino pues hicimos gran mortandad entre ellos.

Esa noche obtuvimos un gran botin entre comida y mucho oro. Fue allí donde Naur nuestro Lider de pie, rodeado de cadaveres empuñando una gran lanza negra dio muerte al último de los Enanos atravesando su garganta con la punta de su lanza a medida que la sangre roja se escurria por entre el negro metal y gemia a la luna con un gran grito destemplado.


"Za dashu snaku Zígur"...

Dagronk dijo...

Muy interesante el Blog...



"Za dashu snaku Zígur"...

Anónimo dijo...

Pues no enanín, no era yo

Varego dijo...

Estas moradas al parecer estan vacias...