lunes 2 de abril de 2007

El mediano.

Dijo llamarse Meriadoc Tirapintas. Aunque prefería que le llamasen Merry, al igual que el famoso Brandigamo de la Comarca. Era tratante y se dirigía junto a su primo a trocar mercancía a Rohan con seis poneys cargados de cerveza y hierba para pipa. No era frecuente ver medianos fuera de sus tierras, pero Merry me contó que su primo le convenció para hacer el viaje ya que los productos de la Comarca se pagaban mejor en tierras lejanas. Su primo era lo que quedaba de huesos y carne desgarrada que había junto a él cuando le encontré en la cámara del orco.
Me contó que se acercaron a Moria para curiosear. Querían ver por dónde habían pasado Frodo, Sam, Pippin y Merry. Dos orcos les asaltaron en la puerta. Para cuando quisieron darse cuenta estaban en lo más profundo de las minas. No sabía qué había pasado con los poneys y su carga.
Le dije que lo más probable era que, si habían escapado de los orcos, los lobos habrían dado cuenta de ellos.
Relató lo acontecido con su primo, entre sollozo y sollozo. Los orcos estuvieron discutiendo sobre a quién comerse primero. La prominente barriga de su primo Togo –gran bebedor de cerveza, me dijo Merry con melancolía- fue lo que decidió a los orcos. Le destriparon a golpe de cimitarra y comieron sus vísceras mientras aún chillaba.
Le pregunté varias veces por el número de orcos que había visto. Dijo dos. Sólo había visto a dos orcos, de los cuales, según su impresión, uno llevaba la voz cantante sobre el otro, más débil, que pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo. Quizás –pensé- estuviese enfermo, y mi hacha había aliviado todos sus males. Uno menos del que preocuparse.
El mediano me suplica día y noche que le saque de Moria. Me ha prometido oro si le llevo hasta la Comarca. Le he dicho que es invierno y los lobos andan al acecho en los páramos. Hay que esperar a la primavera para viajar. Pero no le convencen mis explicaciones. Quiere irse de Moria sea como sea.
Siento pena por él. Algún día habré de decirle que no pienso abandonar Khazad-dûm hasta que no decapite a Azog. Además, tengo que preguntar sutilmente al mediano por la veta de mithril que vi en la cámara del orco. Debo saber con certeza si Merry sabe lo que es el mithril.
Sería peligroso dejar que esa información saliese de Moria.

3 comentarios:

Lord Balin dijo...

Me alegra que os hallais pasado por mi blog, espero que sea de vuestro agrado ^^. Enseguida os añado a los aliados de Belegost la Grande ^^. Saludos del Rey Bajo la Montaña.

Anónimo dijo...

Lo mejor que hubieras podido hacer con ese engendro peludo es dejarlo vagar por las cavernas inferiores, seguro que te hubiera servido de más.

No sabía que habían tantos adornos por estos lares, me voy a pensar en abrir mi propia tienda de decoración, jajaja!

Azog

Mellon Gabilul dijo...

No seas malo, Azog, o tendrás una buena ración de hacha.
Saludos de tu único AMO,
Mellon Gabilul
Aran Moria